Pasaré estos días con amigos,y aunque no te escriba,pensaré en ti. O más bien no,porque mis pensamientos estarán con la conversaciónsobre el último decreto-ley,pero desearé que estuvieras allí conmigo. O lo mismo no,porque si ese deseo fuera real,te habría invitado a venir.Eso sí, espero con ilusión volver a verte. Aunque, técnicamente, esperar es distraerse delSigue leyendo «Siempre presente»